MISIÓN MARISTA

La misión del Colegio Marista es promover en sus estudiantes una educación integral, fundamentada en la visión cristiana de la persona. Una persona creyente, armoniosa e integrada; protagonista de una educación académica, responsable, crítica y creativa.

 

Una persona comunitaria y participativa, comprometida con la construcción de una sociedad democrática y pluralista, basada en la verdad, la justicia y la solidaridad.

 

Esta misión se llevará a cabo a través de un currículo humanista y constructivista, desarrollado en un ambiente de participación y cooperación entre los maestros, alumnos, personal administrativo, padres de familia y demás integrantes de la comunidad educativa; mediante un estilo propio, caracterizado por la pedagogía de la presencia, el espíritu de familia, el amor al trabajo y teniendo a María como modelo.


CREDO MARISTA

Creemos que:

  • El estudiante es el centro de nuestra tarea educativa: razón de ser del Colegio Marista.

  • La educación es una responsabilidad compartida entre los estudiantes, educadores y padres de familia, quienes constituyen el aprendizaje.

  • La innovación, el cambio y la investigación enriquecen y son necesarios para alcanzar una educación de excelencia.

  • El proceso de enseñanza -aprendizaje es activo, ofrece variedad de estrategias educativas e integra los diferentes estilos de aprendizaje.

  • Un ciudadano formado, integrado y comprometido con su comunidad y cultura, solidario con el prójimo, es esencial para la construcción de una sociedad justa y democrática.

  • La educación en valores éticos y sociales es condición esencial para la consecución de una sociedad justa y democrática.

  • La armonía del hombre con la naturaleza requiere de un uso responsable y sostenible de los valores de la Creación.

  • La identificación con la cultura puertorriqueña es necesaria para lograr un individuo seguro de su identidad.

  • La cultura de nuestra comunidad educativa en torno a los valores marista es un factor esencial en el modelaje de las actitudes y comportamiento.

  • La pedagogía de la presencia y el espíritu de familia fomentan un clima acogedor y humanizante.

  • El desarrollo moral y espiritual, inspirado en María como educadora de Jesús, constituyen un elemento clave en la formación integral de la persona y en nuestro estilo educativo.

  • El autocontrol y la aceptación de normas establecidas ayudan a crear un clima de armonía, respeto y trabajo.