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¡Bienvenido H. Carlos Vélez Cacho!

 

 

Luego de ocho años fuera de Puerto Rico, regresó a la Isla el hermano Carlos Vélez Cacho como Presidente del Colegio Marista de Guaynabo. El hermano Carlos es compatriota y exalumno, así como el hermano EdgardoOficina López Ríos, Presidente entrante del Colegio Marista de Manatí.  A continuación, les compartimos la entrevista que le hicimos al hermano Carlos y aprovechamos para darle la bienvenida a los dos. Les deseamos mucho éxito en sus gestiones como presidentes, de la mano de Jesús y nuestra Buena Madre.

 

Bienvenido hermano Carlos, cuéntenos un poco de usted y si nos puede compartir cómo se siente de regresar a casa.

Efectivamente, regreso a “casa”, Puerto Rico. De mis 31 años como Hermano, solo 7 de ellos los he servido en la Isla. Los demás como misionero en América Central y otros países. Y me siento contento de regresar y tener la oportunidad de aportar con sencillez y buena voluntad al desarrollo de la niñez y juventud boricua.

 

Hermano, para el beneficio de aquellas personas nuevas dentro de nuestra comunidad, ¿cuáles son las tareas de un presidente en una institución Marista?

Básicamente un presidente tiene tres áreas de trabajo. Una es representar a la institución Marista dentro de esta comunidad y ayudar a establecer relaciones, alianzas con otros ámbitos eclesiales, sociales y educativos. Otra es cultivar la identidad carismática Marista en la Institución según el espíritu heredado de san Marcelino Champagnat y tratar de que ese carisma, heredado del padre Champagnat, eche raíces cada vez más profundas y se perpetúe. Por último, identificar cuáles son asuntos medulares de crecimiento en la obra (colegio) y dedicar todas sus energías para que esto se atienda debidamente.

 

Hermano, ¿cuáles son sus expectativas como presidente?

La presidencia de cualquier colegio marista tiene grandes retos y anima a uno a soñar alto. Mi mayor aspiración, en cuanto a gestión, es consolidar un liderazgo distribuido y eficiente, orientado al mejor servicio posible, y decidido a hacer la diferencia. Que nuestros destinatarios: alumnos y los que les rodean, se sientan satisfechos y orgullos de la experiencia marista, y que los educadores, laicos o Hermanos religiosos, contribuyamos a esto siendo una presencia significativa en muchos sentidos.

 

Ya que hablamos de la obra, este verano ha sido uno intenso en términos de innovaciones en infraestructura, ¿qué pueden esperar los padres de familia a su regreso al colegio?

Cuando nuestros papás lleguen al inicio del año a nuestra escuela puede ser que quizás vean algún andamio o empleado trabajando afanosamente; con un poco de suerte, no. Pero sí verán el esfuerzo de muchos para tener unas facilidades nuevas o mejoradas en cada una de las Escuelas: salón de desarrollo psicomotor en Preescolar, mejoras de infraestructura en Escuela Superior (ventanas de salones y nueva terraza de recreación pasiva); salones más amplios en Escuela Elemental; patios renovados en Intermedia. Me recuerda los inicios de la obra marista hace más de doscientos años y cómo, con esfuerzo, se construyó un proyecto que dura hasta hoy. Viéndolo así, quisiera que los padres del colegio compartan nuestra esperanza, ilusión y compromiso

 

Hermano, el lema del año en curso es “dar a conocer a Jesucristo y hacerlo amar”. En esta coyuntura y la situación del país actualmente, ¿qué se espera de nosotros como Maristas?

¿Qué se espera de notros como Maristas…? Si queremos ser fieles a lo que el Espíritu Santo puso en el corazón de Marcelino Champagnat, de nosotros se esperaría que a la manera de María sigamos a Jesús y el proyecto de formar ciudadanos honrados y buenos cristianos fuera nuestro norte. Leído en este siglo, el lema puede entenderse como ayudar a formar personas con experiencia de Dios y que lo incluyan en su proyecto de vida con todas sus consecuencias.

 

Hermano, ¿algún mensaje especial hacia la comunidad?

Me gustaría expresarles mi deseo de ir encontrándonos poco a poco y de consolidar al interior de la comunidad educativa marista, relaciones profundas, cercanas, respetuosas y fraternas. Eso mismo que deseamos para nuestro pueblo. Cuenten con un servidor para ello.